

Señalando adelante, descubriendo el Nuevo Mundo... Inma de Santis en Venezuela, en unas fotos de su álbum personal, de mediados o finales de los años 80. Los viajes eran una de sus pasiones. La encontramos frente al Salto Ángel, la cascada más elevada de la Tierra, de más de 800 metros de caída libre.
Muy bellas imágenes
ResponderSuprimir¡Gracias!
Suprimir!Qué graciosa Inma oteando el horizonte con ese sombrero de explorada¡
ResponderSuprimirTuvo la suerte de que la corriente de la vida la llevó por muchos sitios y la mala suerte de que desembocó demasiado pronto.
Cibeles.
Aunque sea una frase muy manida, se puede decir que murió haciendo lo que le gustaba.
ResponderSuprimirMuy bonitas fotos Octopus. Sigues haciendo esta maravillosa labor de la que hace tanto tiempo te estoy transmitiendo mi admiración. Muchas gracias y un gran saludo.
ResponderSuprimirJose-María.
José-María, se agradecen las palabras de apoyo.
ResponderSuprimirPreciosas imágenes, se nota que le encantaba viajar y ver mundo. Muchísimas gracias de nuevo.
ResponderSuprimirUn saludo.
Gracias a ti, Jesús.
ResponderSuprimirMuy buen reportaje, lástima que esa afición al final le costara la vida.
ResponderSuprimirGracias Javier.
ResponderSuprimir